Nuestro método se apoya en etapas claras: relevamiento del almacén, modelado estructural, revisión conjunta y entrega de planos listos para obra. Cada fase tiene responsables definidos y criterios de aprobación explícitos.
Nuestro método se apoya en etapas claras: relevamiento del almacén, modelado estructural, revisión conjunta y entrega de planos listos para obra. Cada fase tiene responsables definidos y criterios de aprobación explícitos.
El despliegue de la plataforma sigue un orden fijo: primero se cargan los planos existentes, luego se configuran los permisos por rol y recién después se habilita la edición colaborativa. Cada etapa cierra con una revisión interna antes de pasar a la siguiente.
Inventario de los planos corporativos vigentes, normalización de capas y definición de los criterios de nombrado. Se entrega un mapa de dependencias entre documentos para que el equipo sepa qué archivo respalda cada decisión.
Los ingenieros estructurales reciben acceso de edición sobre capas técnicas; los controladores logísticos solo ven versiones aprobadas. Se definen flujos de aprobación por tipo de cambio y se documenta quién puede liberar una revisión.
Se ejecutan pruebas con los almacenes de mayor superficie para medir tiempos de renderizado y respuesta en edición simultánea. Los resultados se comparan contra el flujo anterior en papel y hojas de cálculo.
Traslado definitivo de los planos activos a la plataforma, baja de los archivos duplicados y sesiones de formación con los equipos de diseño y operaciones. El cierre incluye un manual interno con los procedimientos acordados.
Cada etapa del proceso está pensada para que el ingeniero estructural y el controlador logístico trabajen sobre la misma versión del plano, sin duplicar tareas ni perder trazabilidad.
El plano maestro se actualiza en tiempo real. Cuando un ingeniero ajusta una columna o un pasillo, el controlador ve el cambio al instante y puede validar el flujo sin esperar correos ni archivos duplicados.
Las reglas de diseño se aplican automáticamente sobre cada propuesta. Esto reduce las idas y vueltas entre áreas y deja el tiempo del equipo para decisiones estructurales, no para revisar medidas repetidas.
Cada modificación queda registrada con autor, fecha y motivo. Si un plano cambia a último momento, sabés quién lo hizo y por qué, sin necesidad de reconstruir el historial a partir de versiones sueltas.
La plataforma separa la vista del ingeniero de la del controlador, pero mantiene ambos sobre el mismo modelo. Así cada uno trabaja con los datos que necesita sin pisar el trabajo del otro.
Los planos se chequean contra restricciones de carga, circulación y normativa antes de pasar a construcción. Esto evita sorpresas en terreno y mantiene el cronograma sin retrabajos costosos.